Antes de que la semaglutida tomara el centro de la escena, existía otra opción dentro de la misma familia farmacológica: la liraglutida, comercializada como Saxenda en su versión para obesidad. Aunque recibe menos atención mediática que Ozempic o Wegovy, sigue siendo una alternativa válida con amplia evidencia clínica.
¿Qué es la liraglutida y en qué se diferencia de la semaglutida?
La liraglutida es un análogo del GLP-1, igual que la semaglutida, pero con diferencias farmacocinéticas importantes. Mientras la semaglutida se inyecta una vez a la semana, la liraglutida requiere inyección diaria. Su vida media es de 13 horas versus 7 días de la semaglutida. La formulación Victoza (1,8 mg) es para diabetes tipo 2; Saxenda se titula hasta 3 mg diarios para obesidad.
Resultados clínicos
Los ensayos SCALE demostraron una pérdida de peso de 8–9% del peso corporal en 56 semanas comparado con placebo. Es menor que la semaglutida (15–17%), pero significativa y clínicamente relevante. Para una persona de 85 kg, significa una pérdida de 7–8 kg en aproximadamente un año de tratamiento.
¿Cuándo se prefiere liraglutida sobre semaglutida?
Hay situaciones donde liraglutida puede ser preferible: cuando se necesita flexibilidad en el ajuste de dosis diario, cuando hay antecedentes de intolerancia a semaglutida, o por disponibilidad y acceso en la región. Algunos pacientes prefieren la inyección diaria porque les da mayor sensación de control y constancia.
Efectos secundarios y titulación
Los efectos adversos más comunes son gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento, especialmente las primeras semanas. La titulación comienza en 0,6 mg y sube 0,6 mg por semana hasta llegar a los 3 mg terapéuticos. El médico debe acompañar este proceso y ajustar el ritmo según tolerancia.
Saxenda requiere receta médica en Chile. El costo mensual a dosis terapéutica ronda los $180.000–$240.000. En Horus Wellness evaluamos si liraglutida o semaglutida es la opción más adecuada para tu caso en la consulta médica inicial.